Sin saber lo que estaba ocurriendo, Lisa al fin se había cambiado de ropa y decidió dar una vuelta por la villa con Theo. El niño ya la estaba esperando con los ojitos brillando de emoción.
–¿Listo cariño?
–Si mami.
Tomando al niño de la mano salieron de la habitación, bajando las escaleras y abriendo la puerta principal.
–¿Luna? –Lisa se detuvo y miró al hombre que estaba fuera de la mansión y se dio cuenta que era Marcus.
–No me digas así. –Al mirar a su alrededor vio que no había nadie en la