Su cumpleaños me pilló de sopetón, despierta en su cama, desnuda, y con los regalos en el apartamento. << Mierda >> Intenté escaparme un momento, sería rápido, ir y volver, pero Dante me sujetó con más fuerza.
—¿A dónde crees que vas?
—Tengo que salir un momento, volveré pronto.
—No tienes que salir a ninguna parte. Es mi cumpleaños, hoy eres para mi.
Hundió la cabeza en mi cuello, entre mi pelo, y me besó. Me puso la piel de gallina y me arrimó más a él. Como pude giré entre sus brazos para m