—Ha tenido un accidente con el coche. Está en el hospital.
Recibir una llamada así de la policía casi me hizo vomitar. Iba en pijama y sólo me molesté en ponerme un abrigo por encima y unas zapatillas para conducir. Tenía el corazón en la garganta, me empujaba las ganas de vomitar y de llorar. ¿Un accidente? Me temblaban las manos mientras conducía e intenté relajarme, llovía demasiado, la tormenta era dura y no podía permitirme tener otro accidente yo también. Frené en un STOP más tiempo de l