Llamé a Cindy, necesitaba contárselo.
—Deberías descansar, Maya —me dijo—. Te estás haciendo líos y te vas a volver loca. Déjalo. Aprovecha estos días que quedan y piensa en cómo quieres decorar el apartamento.
Para mentenerme ocupada y no pensar tanto en él decidí ayudar a mi padre en el taller. No sabía mucho de coches y la verdad es que trabajar juntos no nos creaba un mejor vínculo, mi padre intentaba explicarme cosas y yo fingía entenderlo.
No parecía Navidad, de hecho, la mañana de Noche