—Joder, no —bramó—. Podría haber seguido con esta idea de mierda pero no quiero. No la quiero a ella y de haber sabido que tú estabas tan jodidamente disconforme con esa gilipollez habría buscado otras formas.
—No es... No era... —No, no era eso, estaba bien, su plan podía entenderlo, pero había sido verlos juntos, saber lo que hacían... Eso fue lo que más jodió sobre el hecho de que no éramos una pareja normal, tenía que estar escondida como una amante y me sentí como una imbécil.
—¿Qué? ¿Qué