Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Prisi! —Milán soltó mi mano y se fue corriendo hasta los brazos de la mujer.
—¡Viniste, Mina! —exclamó Adam sonriendo ampliamente.
—¡Hola! —sonreí ampliamente mirándolo.
Él se acercó y me abrazo. Era algo que no me lo esperaba pero también lo abracé de vuelta.
—Pensé que no vendrías porque es fin de semana —él se al







