.25. Los misterios de Kiev.
Mina.
Llegó el lunes y bueno hice lo de siempre. En realidad me pase toda la mañana estudiando para la prueba que tendré hoy en la universidad. Milán asistió a sus clases como de costumbre y llegó feliz porque le dieron una estrella en su clase de matemáticas.
Decidimos pasar la tarde en la piscina ya que salió el Sol. Así que aprovechamos para nadar un rato.
Nicolle se acercó con dos batidos de fresa uno para Milán y otro para mí.
—Gracias, Nicolle… —Milán y yo le agradecimos tranquilamente