La mañana había sido larga y, sin embargo, Ethan no sentía haber avanzado demasiado. El sol apenas se filtraba por las cortinas pesadas de su oficina privada, dibujando líneas doradas sobre la alfombra persa. Una taza de café helado descansaba en la esquina del escritorio, olvidada hace más de una hora. Frente a él, Arthur sostenía una carpeta con varios documentos y fotografías, todos relacionados con la misma persona: Helena.
—Aquí está el resumen —dijo Arthur con tono neutro, aunque en su mi