Donkan, que había estado dando vueltas alrededor de la sala con una velocidad impresionante, se detuvo en seco y miró a Ethan con ojos muy abiertos. La expresión en su rostro era una mezcla de sorpresa y emoción, como si acabara de descubrir un secreto muy importante.
—¡¿Un disfraz?! Necesito un disfraz —exclamó, con su tono de voz completamente asombrado. Sus palabras fueron como un grito de entusiasmo, llenas de incredulidad.
Como si la idea de disfrazarse nunca hubiera cruzado su mente, y