Adrián y Donkan llegaron al lugar justo en el momento en el que Ethan y Ava estaban disfrutando de su pequeño momento de tranquilidad. La puerta se abrió con un crujido suave, y ambos chicos, completamente despreocupados, entraron sin hacer demasiado ruido, como si se estuvieran colando en un secreto que no les pertenecía. El ambiente tranquilo y relajado de la sala se vio interrumpido de golpe por la inconfundible energía de Adrián, quien entró a la casa como un huracán. En cuanto sus ojos se