Ethan entró en la mansión con el corazón latiendo desbocado, el sudor empapando su frente, y una sensación de pavor recorriéndole las venas. Había algo en el aire que le hacía sentir que todo estaba fuera de lugar, que la paz de la casa ya no existía. Cada paso que daba parecía más pesado, como si el suelo estuviera absorbiendo el peso de sus pensamientos y su dolor. Al abrir la puerta principal, el eco de sus pasos se hacía cada vez más ruidoso, como un presagio que se intensificaba con cada c