Luca caminaba por las calles de la ciudad en dirección al hotel de Valeria, con las manos en los bolsillos y el corazón latiendo más rápido de lo normal. La noche era fresca, pero su mente estaba en ebullición. Aún sentía el peso de la traición que había cometido, borrando los archivos de Isabella y robando sus bocetos. Mientras más se acercaba al hotel, más se debatía en su interior. ¿Había ido demasiado lejos?
Sin embargo, cada vez que la duda lo atormentaba, la imagen de Valeria volvía a su