Isabella se levantó temprano esa mañana, con el pensamiento fijo en la nueva línea que estaba creando. Sabía que sería un reto para muchos en Rossi Fashion aceptar un cambio tan drástico, pero estaba decidida a que funcionara. El legado de la marca estaba en juego, y también su relación con Leonardo. Esta colaboración con los grandes almacenes representaba más que solo ropa; era su forma de salvar la empresa y liberarse de las sombras que pesaban sobre ambos.
Entró en la oficina con paso firme,