Capítulo 27. Llegada inminente
Los rayos del sol calentaban apenas cuando un par de vehículos negros y sin señas que los identificaran llegaron al hotel en que se alojaban Selena y Gabriel.
El alfa blanco respingó apenas la nariz cuando la evidente marca territorial del híbrido sobre su compañera llegó a sus fosas nasales.
No se lo reprochaba, habría hecho lo mismo de cara a lo que pasaría durante los próximos meses.
Los observó atentamente y no pudo evitar preocuparse al ver a la mujer loba un poco más agobiada.
El embaraz