Capítulo 26. Asunto cerrado
Gabriel la miró a los ojos, verdes con brillos dorados y se olvidó de que Erik también estaba allí.
Dio dos pasos amplios, llegando hasta ella y la abrazó por la cintura que comenzaba a ensancharse, llenándose de su olor, aspirando con verdadera necesidad.
Gruñó al responder, apoyando su frente sobre la de ella y cerrando los ojos:
-No. No quiero rechazarte. No puedo… Intentaré lo que dices. Si es lo que quieres, seremos esa extraña familia que creen que es posible… No lo sé, no entiendo mucho