Capitulo 28. La familia del Alfa
Los autos se detuvieron a unos doscientos metros de su primer destino. La columna de humo ya era visible desde allí.
Erik se bajó con cautela, observando alrededor para ver si estaban los hombres que había dejado a cargo de la vigilancia de la cabaña.
Sin desplegar sus fuerzas, ordenó a uno de los choferes que investigara en sigilo.
Más aún que la suerte de sus subordinados, le preocupaba que se hubiera filtrado información… ¿Quién era capaz de traicionarlo revelando la ubicación de ese escond