Orquídea apenas había llegado a su mundo, no quería despedirse de la comida de los humanos porque era una de las razones por las cuales iba y venía para allá, sin embargo, sabía que tarde o temprano debía regresar a su mundo.
Su novio no tardó mucho en darle la bienvenida, ahora que estaban viviendo juntos en su casa propia.
—¡No tienes idea de lo que extrañe!—le menciono Bastián cuando la estaba abrazando con fuerza, porque ni siquiera pasaba mucho tiempo aquí, sino, que por casualidades de