Cerca de noche, mientras que Alba estaba en la mansión de los hombres lobos.
Esteban no estaba perdiendo el tiempo para nada porque justo ahora estaba jugando un juego de ajedrez con Yahiko, quien aparte de ser hombre lobo, también era su mayor confidente.
—Al menos esta vez estoy seguro de que no me vas a poder ganar—fueron las palabras de Esteban luego de mover una de sus piezas para defender al rey.
—Sabes que me gusta estar contigo, aunque no soporto que Anahí este enamorado de mí.
—¿Es