Dos días después, Esther tenia un motivo para ir a la mansión de Luke, ni siquiera para visitar a Anahí, quien por cierto andaba peleaba con ella por su modo distinto de ver las cosas.
Quería saber si Alba había recordado algo por la perdida de memoria que ella misma tenía.
—¡Que hermoso día! ¿Cómo te has sentido hoy?—le pregunto Esther de manera amable cuando se estaba a su lado.
—Algunas veces me he sentido cansada, pero mis medicamentos se están ayudando mucho para sobre llevar las cosas.