13. Enamorándome de Ashton
—¿Qué? —Digo sorprendida por la respuesta
Ashton se me queda viendo unos segundos y después se ríe— No seas tonta, es una broma
Qué pena.
Me río un poco nerviosa y lo dejo de ver. Lo peor de todo es que tanto me sorprendió su respuesta como me agradó oírla.
Pasamos unos minutos en silencio, y ninguno de lo dos habla y esta situación parece tan innatural. Cuando nos vemos en la universidad nunca hay silencio, ya sea por sus amigos o las locas de mis amigas. Quizá nunca hayamos estado solos po