83. ¿Estás bien?
Cuando Irina conoció a ese hombre en los Estados Unidos.
Desde el primer instante, la figura de Sven irradiaba una impecable compostura, envuelta en un halo de discreta seriedad.
Irina recordaba cómo, al principio, había sentido una leve turbación ante la presencia de aquel hombre que parecía nacido para destacar. Su porte erguido y su mirada firme proyectaban una innegable autoridad, una presencia que imponía respeto y, en cierta medida, incluso cautela.
Sin embargo, mientras conversaban en es