74. Te guste o no.
Amir no batalló para convencer a Said de volver a casa. Aunque Said no deseaba casarse, la forma en que su hermano le juró evitar esa boda le infundió una confianza inquebrantable. Sabía que si Amir daba su palabra, la cumpliría sin titubeos.
Al llegar a casa, la calidez del hogar los envolvió. Irina fue la primera en recibirlos, lanzándose a los brazos de su esposo con un brillo de alegría en sus ojos. Amir la atrajo hacia él en un abrazo apasionado, rodeando su cintura con ternura y saboreand