El rugido del motor del Mercedes Benz resonaba en las calles de aquella ciudad Tuca, Nadia apretó los puños con frustración mientras observaba por la ventana del coche los edificios pasar a toda velocidad.
Se dirigía a un futuro prefabricado, un matrimonio por conveniencia con un hombre al que ni siquiera conocía. Su padre, sentado a su lado, miraba hacia adelante con expresión seria, como si estuviera contemplando un horizonte lejano.
— Siempre me dijiste que podría elegir a mi esposo, que yo