111. ¿Por qué y cómo terminé en esa subasta?
Asad suspiró profundamente, dejando que el peso de sus palabras se posara en la habitación como una niebla espesa. Su mirada se dirigió hacia Irina, quien lo observaba con detenimiento, como si intentara descifrarlo con la sola fuerza de la mirada. Aunque había revelado una verdad perturbadora, era consciente de que aún quedaban muchos interrogantes por responder y secretos por desenterrar.
—No, yo era hija de un familiar de Dimitri —respondió Irina, con una voz que temblaba, revelando la tormen