104. No puedes casarte con él.
Nadia atravesó el laberinto de flores y arbustos, su corazón latía con fuerza en su pecho. Una parte de ella anhelaba con todas sus fuerzas ver a Jamal, explicarle sus sentimientos y encontrar una salida a la situación que la atormentaba. Al fin y al cabo, estaba enamorada de él y solo se casaba con Said por obligación familiar.
Finalmente, llegó al lugar indicado. Allí, bajo la sombra de un viejo árbol, la esperaba Jamal, con una expresión seria en el rostro que contrastaba con la tormenta de