El nuevo Steve Lonergan estaba tranquilo en su cama, el dolor se había retirado a lo más profundo de su conciencia, la asombrosa capacidad de su cerebro para asumir las situaciones, por más difíciles que fueran, le había salvado la cordura en este trance donde prácticamente lo había perdido todo, así que solo le quedaban dos caminos:
O aceptaba su nueva personalidad, y situación, o simplemente se volaba la tapa de los sesos, no había nada más allá de eso. Aunque sabía que su vida a partir de es