Espero que no te asustes —le dijo riendo el comisario— Pero creo que eso compensará un poco los años de servicio, además que te vas a perder tu jubilación y los ahorros de toda tu vida.
—Eso lo entiendo, pero esto es demasiado, comisario —dijo un poco perplejo todavía— Ni que me hubieran dado la jubilación de todo el departamento de policía, incluyendo al alcalde, llegaría a semejante cantidad de dinero.
—Pues no te preocupes mucho por eso.
—Pues sí me preocupo —replicó— ¿De donde rayos sacaron