—¿Cómo que no existo? —logró preguntar Landon después de durar varios segundos en silencio mirando a su jefe a los ojos.
El comisario Arnold soltó un suspiro antes de comenzar a hablar de nuevo.
—Tuvimos que fingir tu muerte, Landon —dijo el comisario con voz contenida— Tuviste un hermoso funeral y estás enterrado en la tumba del memorial al lado de tu esposa.
Landon tenía los ojos bien abiertos y fijos en el comisario, pero no decía nada. El comisario después de una breve pausa siguió hablando