—Hmmm —dijo ella poniendo mirada como soñadora— Eso te hace más interesante para mí —dijo con arrojo y ruborizándose por completo.
Lonergan se quedó con el vaso a medio camino entre la mesa y su boca, la miró con atención y luego él también se ruborizó un poco.
—¡Caramba, Bridgette! —alcanzó a decir sorprendido— La verdad no sé qué decir a eso
Lonergan se quedó sin palabras, solo la miraba y ella le devolvía la mirada sin pestañear casi. De allí hubo un tenso silencio por varios minutos donde s