Steve Lonergan había llegado a su casa hacía más de una hora, tal como se lo había propuesto se puso a leer un libro sobre armaduras y espadas medievales que había conseguido en una librería. Tenía una buena biblioteca con más de cien libros, la mayoría sobre la profesión que había abrazado y el resto eran algunos clásicos y otros que le habían gustado mientras los hojeaba en las librerías que visitaba.
Le gustaban los libros de fantasía histórica y algunos parecidos, increíblemente le gustaban