El sujeto que tenía el brazo fracturado no se quejaba, pero la palidez de su rostro denotaba el dolor que estaba sintiendo en ese momento. El que había chocado con la palmera estaba algo lastimado pero no mucho, mientras el que había tratado de sacar el arma estaba pálido pero con la ira contenida, se le notaba en la expresión del rostro.
Lonergan entonces le sacó el cargador a la pistola y lo vació en el piso hasta que quedó completamente vacío, accionó el arma para verificar que no quedaba ni