Luka llevó a Isabella de regreso a su mesa. Giovanni y él habían pasado por allí antes de ir a buscarlas en el servicio higiénico; de hecho, había sido Zinerva quién les había dicho dónde estaban apenas los vio acercarse.
—Hueles delicioso —dijo Isabella a su lado. Su comentario le sacó una sonrisa.
—Comenzábamos a creer que nunca aparecerían —comentó Martia cuando se detuvieron frente a ellos—. Es bueno que estábamos equivocadas porque si no tendríamos que haber buscado alguien que nos llevara.