—Entiendo porque yo llevo peluca y lentes de contacto, pero no estoy segura de por qué lo hacen ustedes —dijo Isabella apenas conteniendo las ganas de soltarse a reír.
Si el objetivo era pasar desapercibidas, no estaban para nada encaminadas. La peluca rosada que estaba usando resaltaba probablemente desde kilómetros de distancia, era algo que no habría usado a menos que alguien la hubiera obligado y, de hecho, así había sido. Y como si fuera poco sus amigas no lucían muy diferentes de ella. Mar