Mundo ficciónIniciar sesiónLuka seguía sin poder comprender como el acosador había logrado burlarlos con tanta facilidad. Había transcurrido más de una semana después de que dejara esa caja en el camerino de Isabella y seguían sin saber la identidad del culpable.
Él y sus hombres habían seguido todas las pistas, pero habían terminado en un callejón sin salida. Era como si el acosador no existiera más allá del momento en que dejab







