CAPÍTULO 223
Un Lazo de Confianza
Vivian estaba sentada escondida en la pequeña sala de investigación con su bebé aún acunado contra su pecho. Su respiración se agitaba cada pocos segundos. Aunque las enfermeras habían impedido temporalmente que Linda entrara, la voz enojada de la mujer aún resonaba débilmente por el pasillo: aguda, inquietante, demasiado cerca.
El corazón de Vivian no había dejado de latir con fuerza desde que la trasladaron.
¿Y si Linda la encontraba?
¿Y si intentaba llevarse