Capítulo 224
La guarida de la Leona
El pasillo del hospital estaba en silencio, salvo por el leve zumbido de las luces fluorescentes. Vivian apretaba a la bebé contra su pecho, con los nudillos blancos contra la suave manta. Cada paso resonaba como un tambor de miedo en sus oídos. El cuerpo pálido e inmóvil de Grayson yacía en la cama, con el pecho subiendo y bajando con respiraciones lentas y superficiales, pero sus ojos estaban abiertos lo suficiente como para captar los de ella. Estaba despi