CAPÍTULO 279
Preparación antes de la revelación
El hospital por la noche se sentía diferente. Los pasillos, normalmente estériles y mecánicos en su silenciosa rutina, ahora cargaban con una carga eléctrica de anticipación y miedo. Cada sombra parecía más nítida, cada eco más largo. El suave zumbido del aire acondicionado se mezclaba con el débil pitido de los monitores, creando una tensión casi hipnótica que oprimía el pecho de cualquiera que se atreviera a moverse demasiado rápido o hablar dem