Capítulo sesenta y seis
Punto de vista de Adrian.
Las mentiras.
Entré en la oficina con paso decidido, el corazón me latía con fuerza pero lo controlaba. La rabia me hervía por dentro, mezclada con la preocupación y un fuerte instinto protector. Mimi estaba allí, apoyada en su escritorio, con una sonrisa forzada que intentaba ocultar lo sucedido. La vi retroceder levemente cuando nuestras miradas se cruzaron, y pude sentir cómo le temblaban las manos casi imperceptiblemente. Intentaba mantene