Capítulo 67?: La Soledad de Mimi
Me quedé sentada en mi habitación, sola, con la cabeza entre las manos y los sollozos escapándose sin control. Las lágrimas rodaban por mis mejillas, mezclándose con la rabia y la frustración que sentía desde hace horas. No podía creerlo. No podía creer que Adrián, mi prometido, el hombre que debía estar destinado a mí, estuviera… ¿enamorándose de ella? De Liana, esa trabajadora recién llegada que ni siquiera conoce las reglas de nuestra sociedad, ni nuestra pos