Capítulo 98 : La Verdadera Prueba
El ambiente en la oficina estaba cargado de tensión. Yo acababa de salir de una reunión con los ejecutivos principales cuando un empleado irrumpió en mi oficina con el rostro pálido:
—Señor Adrián… su esposa… y Mimi… algo está pasando abajo —dijo entre jadeos, tratando de contener el pánico.
Mi corazón dio un vuelco. Sabía exactamente lo que estaba pasando. Sin perder un segundo, dejé mis papeles sobre el escritorio y me dirigí hacia la sala principal con pasos firmes, el ceño fruncido y la respiración controlada. Cada empleado que se cruzaba conmigo podía sentir mi presencia; no era un hombre enojado cualquiera, sino un hombre que protegía lo que era suyo, y todos sabían que la situación estaba a punto de estallar.
Al llegar, encontré a Mimi en el centro de la sala, rodeada de algunos empleados confundidos. Su expresión era una mezcla de miedo y arrogancia. Llevaba en la mano unos papeles que, según ella, confirmaban su embarazo.
—¡Mi embarazo! —anu