Capítulo 184
La noche más larga de mi vida
No dormí.
Ni un segundo.
La noche entera se alargó interminablemente, hora tras hora, como si el tiempo se hubiera ralentizado deliberadamente solo para atormentarme. La oscuridad de la habitación se sentía más pesada de lo habitual, sofocante, oprimiéndome el pecho hasta que me dolía respirar. Cada vez que cerraba los ojos, veía el rostro de Linda... su voz se repetía en mis oídos... sus palabras —Estoy embarazada del hijo de tu marido— resonaban como