Capítulo 7: La advertencia a mis espaldas
Punto de vista de Vivian
Esa mañana me sentí más ligera. No del todo libre, aún no curada, pero sí más ligera.
Por fin empezaba mi primer día completo de trabajo y, a pesar de las dudas que me rondaban la cabeza, estaba decidida a dar la cara. No porque quisiera demostrar nada a los demás... sino a mí misma.
Me vestí con pulcritud: pantalones negros, una camisa azul bien metida por dentro. Me hice una coleta sencilla y me puse un brillo de labios suave. Nada demasiado llamativo. No quería destacar; solo quería encajar.
Dominic se había ofrecido a llevarme al trabajo otra vez, pero me negué. Con delicadeza. No quería que la gente hablara. Cuanto más nos vieran juntos, más parecería algo que no era. O quizá... algo que aún tenía demasiado miedo de creer que pudiera ser.
Me dio las llaves de repuesto del coche.
Las sujeté con una risita nerviosa. «Te lo devolveré sin un rasguño», le dije.
Sonrió y me vio marcharme, de pie junto a la puerta princ