Capítulo 12
Juicio en Seda
Punto de vista de Vivian
El pasillo era más largo de lo que recordaba.
Suelos de mármol reluciente. Retratos enmarcados en oro de antepasados que me eran desconocidos. El aroma a jazmín y a dinero antiguo perfumaba el aire. Antes, recorría esta casa con la cabeza gacha, la voz apagada, mi presencia invisible, una mera ocurrencia tardía en la vida glamurosa de Grayson.
Pero ahora mis tacones resonaban junto a los de Dominic. Mis dedos permanecían entrelazados, sin apretar lo suficiente como para imponerse, pero sí lo suficiente para sentirme poderosa.
Sasha nos miraba fijamente, con los ojos penetrantes y brillantes, con algo parecido a la alegría, como si hubiera estado esperando este momento. La humillación. El espectáculo público. La caída.
No le hablé. No le di esa satisfacción.
Dominic tampoco. Siguió caminando, con la mandíbula tensa, su silencio amenazante.
El espacioso salón se abrió de par en par como un telón de teatro.
Y allí estaban.
Los Rosemo