CAPÍTULO 124
Empieza la cuenta regresiva
Grayson apenas pronunció una palabra durante el trayecto a su oficina esa mañana. Incluso después de despedirse de mí con un beso y bajar del coche, noté la tensión que lo agobiaba. Se quedó un momento fuera del edificio, respirando hondo antes de entrar, como preparándose para una batalla que ya sabía que podría perder.
Y no se equivocaba.
Porque en cuanto Grayson se acomodó en su silla y encendió el ordenador, su teléfono vibró con fuerza contra el esc