Capítulo 36 — El enfrentamiento
(Liana’s POV)
El día había empezado como cualquier otro, pero algo en el aire se sentía pesado, como si una tormenta invisible se acercara. Había intentado concentrarme en mis tareas, en los archivos, en las llamadas que Palin me había asignado, pero no podía. Cada sonido de tacón que se acercaba, cada voz que me hablaba, me hacía tensar los músculos.
Y entonces apareció ella. Mimi.
La vi acercarse desde la sala principal, su porte firme y elegante, su sonrisa perfecta como siempre… pero con un filo que podía cortar el aire. Todo el mundo se apartó, como si conociera una regla tácita: nadie se atrevía a cruzarle la palabra ni siquiera con un gesto. Yo me sentí pequeña, insignificante, de repente vulnerable.
Se detuvo frente a mí y me miró de arriba abajo. Su perfume era dulce pero invasivo, llenando mi nariz, recordándome que yo no pertenecía a este mundo.
—¿Tú diste alguna entrevista? —preguntó con voz fría, controlada, pero con un veneno oculto en cad