Capítulo 338
El primer desacuerdo real desde que comenzó la sanación
La habitación del hospital se sentía inusualmente pesada esa tarde; el aroma estéril del desinfectante flotaba en el aire como un recordatorio tangible de la fragilidad de todo lo sucedido.
Grayson yacía parcialmente apoyado en las almohadas; el sutil movimiento de su pecho era lento pero constante.
Sus manos, normalmente firmes, descansaban torpemente sobre la colcha; sus dedos se movían ligeramente, una pequeña, casi imperce