CAPÍTULO 174
El Juego Está en Marcha
Las palabras que Grayson había pronunciado aún resonaban en mis oídos, pesadas e implacables. Me dolía el pecho, me temblaban las manos, y la traición de alguien a quien una vez había llamado amigo encendió una ira que nunca antes había sentido. Apenas podía controlar el torbellino de emociones: rabia, dolor, miedo e incredulidad, todo colisionaba en mi interior.
Salí furiosa de la sala; mis pasos resonaban por el pasillo. El mundo a mi alrededor parecía d