Capítulo 50
Ecos en el pasillo
El zumbido constante de los aparatos era el único sonido que llenaba la habitación del hospital, interrumpido ocasionalmente por el suave susurro del tanque de oxígeno. Vivian permanecía inmóvil, su piel pálida y frágil contra las sábanas blancas. Sus dedos se movían, buscando instintivamente la mano de Dominic incluso en su estado de inconsciencia.
Dominic estaba sentado a su lado, con los ojos hundidos por el cansancio y la tristeza. Llevaba horas sin moverse. S