Los dedos de Emma golpeaban distraídamente la superficie del escritorio.
Necesitaba preparar una estrategia para iniciar su gestión al frente de Hartley Group. Tendría que revisar los movimientos de Caleb, descubrir hasta dónde había llegado el daño y recuperar la confianza de empleados, socios e inversionistas.
Y, al mismo tiempo, no podía descuidar P&M Group.
Su empresa acababa de nacer.