Espero su carta de renuncia.
Emma guardó el celular en su bolso cuando la grabación finalizó, luego volvió a mirar a Miranda con una serenidad que, para cualquiera que la conociera bien, era mucho más peligrosa que un grito.
Esperó que dijera algo, que se defendiera, que intentara negarlo todo como lo había hecho al principio, con esa seguridad falsa que se le había caído del rostro apenas escuchó su propia voz hablando con Caleb.
Pero Miranda no parecía capaz de recon